No conoces mi nombre.
No conoces mi rostro.
Pero insistes
que sabes quien soy.
No conoces mi voz
y jamás hemos hablado.
Pero insistes
que sabes quien soy.
Si es así,
dime quien soy yo
porque si te soy sincero,
hace tiempo
que yo ya lo olvidé.
Soy el reflejo
que aparece en tu espejo
cada día.
Soy la sombra que te persigue y
que jamas se despega.
Solo abre los ojos
y entonces sabrás
realmente quien eres.

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