Y si el reloj parara esta noche y los segundos dejaran de sonar, conduciríamos toda la noche en la oscuridad sin saber si habría amanecer.
Navegaríamos por este mundo una vez más, y gritaría haciendo vibrar la campana del despertar.
Soy un turista de esta tierra que me quiso olvidar. Soy la luna que permanece y quiere brillar haciendo que las nubes sean algodón que devoro sin pesar.
No importa donde conduciremos mi acompañante, igual hacía el horizonte donde la tierra sea un punto en tu manto celestial.
Pero si el reloj no quieres parar, devuélveme el aire que me robaron y no puedo encontrar.
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