Comienza a llover
y cada gota suena distinta
al caer en el bosque
mientras mi violín suena.
Acompaño a la orquesta
que es la naturaleza
y escucho como vuelan
las notas hacia los pentagramas.
Ella compone
mientras toca
y con su marcha
voy al tempo en cada compás.
Es la vida que respira.
Es el espíritu que no duerme.
Es el alma que canta.
Es la tierra que baila.

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