Quiero llorar y no puedo.
Miro mis manos vacías
pero sé que aún tú las llenas
con tus diminutas manos.
Has hecho que viva
cuando en ocasiones
ya no hubiese amanecido.
Aunque un día enferme
o simplemente no vea más las estrellas
igual por haber dado tanto
y a la vez tanto dolor sufrido,
quiero que sepas
que simplemente tus abrazos
hicieron levantarme una vez más
y ver la única estrella que iluminó mi vida.
Veo los coches ir de aquí para allá
en este día que acaba.
Veo sus luces dibujando líneas de colores
recreando una pintura
que vi en mi niñez
y que dibujó el camino
que me llevó hasta aquí.
¿Lo oyes?
La hemos vuelto a escuchar.
¿Lo sientes?
Hemos vuelto a bailar.
¿Lo ves?
Solo tú has conseguido
que vuelva a llorar.
Piensa, que por ti,
las lágrimas siempre formarán
el arcoíris que para ti siempre sonreirá.
Deja un comentario