Letras y más letras
llueven en este día
en el que las aves sobrevuelan
los oscuros cielos
en el que la orquesta describe la magia
de este frío mundo.
Oigo los cantos.
Me deslizo por las notas
de aquel solo de violín
hasta donde me lleve
y me abrace a un nuevo mundo.
Te quedaste mirando
y no seguiste su camino,
cantabas tus versos
y antes de volar
me diste la tinta
para crear un mundo
en el que no hubiera que llorar.

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