Suenan las campanas,
como cada tarde,
cuando la luna y las estrellas
dan luz a las calles
de este pueblo
que despierta con la noche.
Leen historias
y cuentan leyendas.
Recitan poesía
y aman cada letra.
Los libros no olvidan,
y cada uno es una estrella.
No hay tormenta
sino luz en cada hoja.

Deja un comentario