Fui hasta la orilla del mar,
cuando los pájaros
comenzaron a cantar
junto con el
Sol extendiendo sus brazos.
Despertándose.
Encendiendo el fuego
para que el frío se fuese.
Soledad.
Sin nadie alrededor,
hablaba con el reflejo
con colores que cambiaban
a cada minuto de ese largo día.
Fui náufrago de un sueño
en el que me salvaste
cuando los ojos cerré
y al abrirlos,
vi los tuyos, abrazándome…

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