Tengo miedo que la Primavera acabe
cerrando sus ojos
y olvidándose de quien fui
desvaneciéndome con el viento.
No hay mayor dolor.
Se, que perteneceré a las lluvias
y cuando caigan las gotas de mayo,
te abrazaré hasta que desaparezca.
Si con ello, me recuerdas,
cada Primavera volveré.
Muchas de las flores surgirán
con el color que siempre nos representó.
Uno que nos hace únicos
y que nadie nos podrá quitar.
Lloverá tantas veces como desees
dándote abrazos que jamas
te hagan olvidar lo mucho que te quise
y cuanto amor me queda por dar.
Deja un comentario