No soy artista
pero aún así,
dame un pincel
porque voy a plasmar
tu belleza sobre este papel.
Conozco tan bien tu rostro,
que si tu piel
fuera un gran desierto
jamas me perdería.
Sabría dónde está
cada parte de ti.
No soy artista
pero tú me hiciste poeta.
Poeta que recita versos
a través de las líneas
que mi pincel
y mis manos
se han puesto a pintar.
Siempre me quedará tu retrato
si un día marchas.
Aún así,
aún perdiese la memoria,
mi corazón se encargaría
de retratarte y llevarte a mis sueños.
Encenderé una vela.
Quemaré mi mano,
usare la sangre de mis venas
para dibujar tus labios.
Arderé en el infierno
si falta hace.
Arderé,
si me prometen…
que nunca te irás de mi lado.

Deja un comentario