Samurái...
con su espada
destruyó mi cuerpo,
pero no mi alma.
Samurái...
Voy contemplando la vida
que has creado
y has quitado.
Samurái...
Intento aprender de ti.
Pero no tu lucha exterior,
sino tu lucha interior.
El valor que se eleva dentro de ti.
¿cómo lo consigues?
Ya que él dominó
al que tú me arrebataste.
El día en que regreses a mí
no alces tu espada.
No te servirá
porque muerto estarás.
Samurái...
No luches contra mí.
Ya me venciste.
Solo ámame
como yo te he llegado amar.
Samurai...
Déjame ser tu alumno y tu maestro.
Reencarnemos en un solo ser
y luchemos por un mundo nuevo.
Deja un comentario