Te fuiste…
¿a donde fuiste?
Te eché de menos
cuando la puerta cerraste.
¿por qué te marchaste?
Calqué tu rostro
en mi cabeza
para absorber tu belleza
todo el tiempo que pudiera
hasta que al final regresaras.
Te fuiste…
La luz que empezó
a iluminar las calles
se fue desvaneciendo
mientras mis lágrimas caían.
Te fuiste…
¿crees que me heriste?
clavaste lentamente
una estaca en mi corazón…
tan lentamente…
que sentí como cada vena conectada a él
explotara manchando la madera penetrada
en mi interior.
Te fuiste…
Te prometo que el Sol
no tendrá fuerzas de levantarse
hasta que el peso que llevo sobre mis hombros
no me lo arrebates con tu presencia.
¿Regresarás?
No me lo jures
porque no te creeré.
No me lo prometas por nada ni por nadie
porque a ellos ni a nada,
aprecio les tendré.
Preséntate y devuélveme el beso
que no quisiste dar.
Moja tus labios con los míos
y olvídate de lo demás.
Haz que el día surja ya
y olvídate de la oscuridad.
Ámame como yo te amo
y vayamos al cielo ya.

Deja un comentario