He oído la misma canción
miles de veces
y aún así,
nunca me canso de escucharla.
Pusiste el play con tu sonrisa
y aunque las pocas palabras
impiden que te conozca,
pongo el repeat
y vuelvo a empezar.
Solo el acompañamiento de la letra
hace ver la magia
que ni todo un libro
podría llegar a expresar.
Que bella locura
y extraño sueño
porque seguramente sólo yo
oigo esa canción.
Pero que impide ya que te diga,
sin miedo,
que me gustas.

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