Golpea fuerte la persiana
cuando el viento sopla
quebrando la madera
y haciéndola más débil
hasta que no pueda más.
Recogeré las astillas que caigan
y las lanzaré contra el viento
rompiendo su nube
y defendiéndote una vez más.
Boom.
¿Lo oyes?
No es la madera golpeando la pared
sino mi lanza cuando toca el suelo
como si de un martillo se tratase.
Son mis años que intentas derribar.
¿Vendrás con oro?
Lo hundiré en lava.
Es mi vida que intentas olvidar.
¿Vendrás con tu ejercito dispuesto
a contaminar mi cuerpo?
Los escupiré a medida que entren
y aún ganen,
seguiré luchando y otros lo harán.
Eres la sombra
y nos conocemos largo tiempo…
Aquí estoy.
Mirándote un día más
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